Vivienda en cesión de uso

El régimen de cesión de uso consiste en que la propiedad del inmueble es colectiva y está en manos de la cooperativa. Los residentes pagan una entrada reembolsable, unas cuotas por debajo del precio de mercado y pueden usar la vivienda toda la vida si así lo desean. En este modelo, la especulación no es posible porque los inquilinos no pueden vender la casa ni alquilarla a un precio superior al que se ha establecido colectivamente.

Las cooperativas de vivienda en régimen de cesión de uso nacieron a principios del siglo XX. Actualmente la forma más extendida es el modelo Andel, que otorga la propiedad de los inmuebles a la cooperativa de vivienda, la cual los cede en usufructo a los socios a cambio de un alquiler. El derecho de uso de la vivienda puede ser indefinido, transferido y heredado. A partir del modelo escandinavo Andel de cooperativas de vivienda, Dinamarca, Noruega, Suecia y otros países de Europa y de fuera de Europa aplican un modelo cooperativo según el cual la propiedad de las viviendas siempre reside en la cooperativa de vivienda y en el que los socios tienen derecho a utilizarla indefinidamente con un alquiler blando. Los socios nunca llegarán a ser propietarios de las viviendas donde residen.

Andel también es un modelo transparente en el que se definen muy bien los derechos, los deberes y las maneras de acceder a una vivienda. Hay algunas que disponen de servicios comunes y otras que son auténticas comunidades.

Los usuarios de las viviendas participan en las decisiones de todo lo relacionado con el piso; es decir, el diseño y los acabados, las obras de mantenimiento y las mejoras que se tienen que hacer, la gestión de la energía, del agua y de los residuos y la gestión de los espacios comunes. El derecho de uso se puede heredar y cuando un usuario se va, tiene que devolverlo a la cooperativa.